Diego fue invitado por el publicista y diseñador de camisetas Marco Castro, propietario del popular bar bohemio Klein Bohemia; quizàs inspirado por la canciòn de este “ La Danza” para que participara como protagonista central en esta obra que lleva diversas artes involucradas; y cuyo lema es “Yo no nacì; yo morì.”
Este recital, que llevò la participación de insrumentos de cuerda, de poesìa y de Diego Navas y la Utopía; junto con bailarines; es un evento ùnico que contò con artistas de gran trayectoria en sus respectivos campos.
Diego ha sido siempre alguien obsesionado con la muerte; por lo que era un artista perfecto para esta obra; en la que participò con su voz y su guitarra, y ademàs; contò con la actuación de Laura Dubòn en violìn, de Paola Cabrera en la flauta traversa, de Mateo Martìnez en el piano, de David Garcìa en las percusiones, de William Taylor en el violoncelo, y de Andrea Alvergue y su grupo de danza llamado “Son Cinco”.
Esta obra se habìa presentando recientemente; pero se repitiò por petición general, y el Klein Bohemia estaba de tope en tope, y aplaudieron a rabiar las ejecuciones de todos los participantes; y fue algo tan especial; que un fan le dijo a Diego en un mensaje que le deò en un sitio cibernèticos: “Gracias por alimentar nuestras auras con esos momentos de buen arte; gracias por darles brochazos a tus grandes canciones con ese sinfònico andino y cabaretesco. Felicidades tambièn al resto de los mùsicos y bailarines que ayudaron a esta grab obra.”
Diego està felìz con el resultado de la obra, y ojalà que puedan traerla a Tegucigalpa.
Esta obra se habìa presentando recientemente; pero se repitiò por petición general, y el Klein Bohemia estaba de tope en tope, y aplaudieron a rabiar las ejecuciones de todos los participantes; y fue algo tan especial; que un fan le dijo a Diego en un mensaje que le deò en un sitio cibernèticos: “Gracias por alimentar nuestras auras con esos momentos de buen arte; gracias por darles brochazos a tus grandes canciones con ese sinfònico andino y cabaretesco. Felicidades tambièn al resto de los mùsicos y bailarines que ayudaron a esta grab obra.”
Diego està felìz con el resultado de la obra, y ojalà que puedan traerla a Tegucigalpa.

Diego se sintiò felìz de ver como el pùblico capìtalino lo recibiò; y nos dijo que lo ùnico que puso la nota negra; fue un empleado de Televicentro, que mostrando su bajeza; se le fue a poner enfrente cuando interpretaba “La Danza”; y le hizo una señal vulgar con el dedo; acciòn que a el le causò risa; pero que fue algo que fue amonestado por su amigo, Marco Castro; el que fue a llamarle la atención al individuo maleducado.
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